miércoles, 18 de noviembre de 2020

Ser Médico Forense interino... mientras uno se prepara la oposición

Se estima que de las 800 plazas de médicos forenses que existen en toda España, alrededor de unos 300-400 están ocupadas por interinos.

Esto se debe a que las oposiciones se convocan con mucho retraso y deberían ser bianuales, las plazas no son las suficientes para reemplazar las jubilaciones o fallecimientos, y, lamentablemente, suelen sobrar plazas porque no aprueban los suficientes candidatos dichas oposiciones.  

Para ser Médico Forense interino, es preciso presentarse como candidato ante la Gerencia Territorial de Justicia de la Consejería responsable en cada comunidad autónoma. En Andalucía, por ejemplo, en 2020 es la Consejería de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, dado que dicha Gerencia Territorial es la que realiza la contratación del personal Médico Forense. Así uno es incluido en la bolsa de interinos de Médicos Forenses. 

Para ello, si uno quiere ser Médico Forense interino en Andalucía, es recomendable inscribirse en la bolsa de empleo de Andalucía para el ámbito de empleo público. Y también se recomienda estar inscrito en el sistema general de la bolsa de desempleo como demandante de empleo en la web del Servicio Andaluz de Empleo

Comenzar a ser Médico Forense interino es todo un reto, sobre todo si no se cuenta con experiencia o con la especialidad del MIR de Medicina Legal y Forense de la que hemos hablado en la entrada previa. Es un reto porque uno comienza a trabajar sin conocimientos específicos, como si se tratara de una residencia, pero, en este caso, la persona ha de formarse a la vez que realiza su propio trabajo. 


Si eres médico... ¿te has planteado alguna vez ser Médico Forense interino?


Quién es el Médico Forense y cómo puede ejercerse esta especialidad

Trabajar como Médico o Médica Forense hoy en día en España es una actividad que sigue siendo poco conocida. Por cierto, si digo médico, entiéndase que es médico o médica, a mí como mujer no me importa que me digan "médico", así que, discúlpenme si dispongo este término en masculino durante mis entradas. 

En general, he comprobado que otros compañeros médicos suelen presentar prevención y miedo al tratarnos, porque deben pensar que van a tener algún problema legal después de conocernos... Nos ven un poco como si fuéramos "extraterrestres". Poco a poco nos van conociendo, y se dan cuenta de que somos médicos como ellos, pero que, un día determinado, hemos optado por dedicarnos a la "parte oscura" de la Medicina, que iremos explicando. Además, los compañeros se percatan de que su trabajo bien hecho y documentado es fundamental para nuestra labor profesional. 

Somos una cadena: los médicos asistenciales y los médicos forenses tenemos una intervención sucesiva, y, en algunos casos, simultánea o, incluso, previa, ante un paciente que sufre o protagoniza un suceso de carácter judicial o que precisa un estudio pericial. 

Cuando uno se dispone a hablar sobre la Medicina Forense, aparece la tentación de versar sobre los cadáveres, autopsias, la serie CSI y asesinatos históricos sin resolver. ¿Cómo murió realmente Napoleón Bonaparte? ¿Marilyn Monroe fue asesinada o se suicidó? ¿Cuánto tiempo tarda en desaparecer un cadáver? ¿Cuándo se hace una autopsia judicial?... Éstas son algunas de las preguntas que la gente suele realizarnos cuando uno comenta que se dedica a la Medicina Legal. La realidad es que el área de conocimiento de las ciencias forenses es muy amplia y abarca todos los estudios - tanto en cadáveres como en personas vivas - que se realizan con el fin de esclarecer algún aspecto de interés judicial. Y no todas estas áreas aparecen en las películas de Hollywood. 

La Medicina Forense, Legal o Pericial se puede considerar como una ciencia auxiliar al Derecho, ya que tiene como objeto el estudio de cuestiones que se le presentan al jurista en su ejercicio profesional, y cuya resolución se fundamenta total o parcialmente en conocimientos médicos o biológicos. 

La Medicina Forense es muy extensa, pues se refiere a toda la Medicina aplicada al Derecho. Las ramas más relevantes de la Medicina Legal y Forense son: la Patología Forense, que se dedica al estudio de las lesiones por todo tipo de armas y objetos; la Toxicología Forense, que ayuda a esclarecer los aspectos más relevantes en torno a las intoxicaciones de interés judicial, ya que el envenenamiento es una causa de muerte y los venenos pueden ser usados como arma criminal; la Tanatología Forense, que es el estudio de los fenómenos que acontecen en el cadáver así como las técnicas de realización de autopsias; la Medicina Forense del Trabajo, que estudia los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales; la Antropología Forense, que estudia los restos cadavéricos óseos; la Psiquiatría Forense, que versa sobre el estudio de la enfermedad mental y de la problemática que ésta plantea a la ley, como son el estudio de las bases psicobiológicas de la imputabilidad, la discapacitación, la tutela y curatela…; la Sexología Forense, que estudia los problemas legales en torno a la sexualidad y la reproducción, tales como violaciones y agresiones sexuales, o la transexualidad; y la Criminalística, rama compartida con otros muchos profesionales y que se nutre de todas las anteriores. 


Situación actual en España y modo de acceso:

¿Qué médicos ejercen la Medicina Forense? Abordar esta pregunta es tratar la forma de acceso a la Medicina Forense, y las vías para ejercer esta especialidad o rama de la medicina son dos: 

    a) La  Medicina Legal y Forense, por una parte, es una especialidad médica poco conocida con acceso vía “examen MIR” y que podía cursarse hasta 2014, entre otros centros, en la Escuela de Medicina Legal y Forense de la Universidad Complutense de Madrid. Esta especialidad no era remunerada, sino que había que abonar cada uno de los tres cursos de los que se compone unos 1.500 euros de gastos por curso. Después de unos años sin oferta en el examen MIR, se ha aprobado que vuelva a ofertarse en el examen de 2021, de forma que será una especialidad remunerada, y será exigible para poder presentarse a la oposición del Ministerio de Justicia de Médico Forense. 

Las salidas profesionales tras realizar esta especialidad son el peritaje privado en casos judiciales, en colaboración con compañías de seguros, así como peritajes oficiales desde los listados del Colegio de Médicos, si bien en este caso, suele requerirse tener otra especialidad médica o quirúrgica. Existe un grupo numeroso de residentes que aprovechan esos años para trabajar como forenses interinos o para prepararse las oposiciones a Médico Forense. 


    b) Pero, además de la especialidad vía MIR, y, de forma fundamental, Medicina Forense hace referencia al Cuerpo Nacional de Médicos Forenses. Este Cuerpo está adscrito al Ministerio de Justicia y lo forman médicos funcionarios, que acceden mediante oposición, habiendo concluido los estudios de licenciatura o grado de Medicina, y también médicos funcionarios interinos, que se precisan cuando las plazas se encuentran vacantes o existe una baja laboral. 

Los médicos forenses son funcionarios médicos, que tienen la consideración de Autoridad Sanitaria y cuya función viene marcada por la ley. La Ley Orgánica del Poder Judicial, en su artículo 479, explica las funciones de los médicos forenses: “…la asistencia técnica a juzgados, tribunales, fiscalías y oficinas del Registro Civil en las materias de su disciplina profesional, tanto en el campo de la patología forense y prácticas tanatológicas como en la asistencia o vigilancia facultativa de los detenidos, lesionados o enfermos, que se hallaren bajo la jurisdicción de aquellos, en los supuestos y en la forma que determinen las leyes. A estos efectos, emitirán informes y dictámenes médicos legales en el marco del proceso judicial, realizarán el control periódico de los lesionados y la valoración de los daños corporales que sean objeto de actuaciones procesales. Igualmente realizarán funciones de investigación y colaboración que deriven de su propia función.”

La oposición está regionalizada, de forma que, siendo único el examen y el tribunal para toda España y celebrándose en Madrid, uno concurre por una plaza en una comunidad autónoma o región de España. La oposición se celebra más o menos cada dos años, y se compone de dos partes, un examen oposición y una fase de concurso-oposición, donde se valoran los idiomas, formación académica y de especialidades médicas, así como haber trabajado como médico asistencial o en la administración. 

En cuanto al examen, éste tiene tres partes:

  • Una primera tipo test, de unas 150 preguntas sobre Derecho y Toxicología.
  • Una segunda oral, con cuatro temas a exponer en una hora en total sobre las diferentes ramas más relevantes de la Medicina Forense, que veremos a continuación. 
  • Por último, el tercer examen es de tipo práctico con la realización de un informe de autopsia judicial y un informe de sanidad de un lesionado. Los tres exámenes son eliminatorios y es preciso aprobarlos para acceder al siguiente. 
En total, hay que estudiar unos 290-300 temas para el total de los tres exámenes. 

Todo el proceso de la oposición suele durar un año, y, habiendo aprobado, uno accede a un periodo en prácticas de un tiempo variable de duración, normalmente son unos meses, hasta acceder a su primer destino. Durante el tiempo de funcionario en prácticas, el sueldo es de unos 1.100 euros al mes brutos, si bien al alcanzar el primer destino, el sueldo suele ascender a unos 2.000 euros brutos, sin incluir complementos ni guardias. 


¿Conoces a algún médico forense? ¿Qué tal ha sido tu experiencia? 

En la próximo entrada, trataremos de explicar algunos aspectos del acceso a un puesto como Médico Forense, en especial, cómo acceder a ser interino. 




Ser Médico Forense interino... mientras uno se prepara la oposición

Se estima que de las 800 plazas de médicos forenses que existen en toda España, alrededor de unos 300-400 están ocupadas por interinos. Esto...